CMDS : Promoción de políticas de gestión de la demanda de agua

En noviembre de 2001, la Comisión Mediterránea para el Desarrollo Sostenible (CMDS) estuvo encargada de preparar una estrategia, que se organiza alrededor de cuatro temas:
1- Promover el desarrollo económico, valorizando las ventajas mediterráneas,
2 - Reducir las disparidades sociales, logrando los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y reforzar las identidades culturales,
3 - Cambiar los métodos de producción y consumo no duraderos y asegurar una gestión sostenible de los recursos naturales,
4 - Mejorar la gobernabilidad a escala local, nacional y regional.

En esta actuación, la CMDS seleccionó una serie de indicadores de evaluación y seguimiento.

En lo que concierne a la temática de la gestión de la demanda de agua estos indicadores tienen como objetivo establecer una caracterización, seguir los progresos realizados y la eficacia de las políticas de gestión del agua.

Redactado por la OIAgua a petición del Ministerio de Ecología, Desarrollo y Ordenación Sostenibles, el informe francés sintetiza el conjunto de los indicadores y resultados obtenidos en la zona mediterránea francesa.

En Francia, la implementación progresiva desde 1964 de una gestión integrada por cuenca hidrográfica vio surgir progresivamente métodos de gestión que, de facto, tienden hacia una mejor gestión de la demanda, la conservación de los ecosistemas acuáticos, incluso en situaciones de estrés.

Las recientes sequías, el cambio climático y el enfoque económico relacionado con la implementación de la Directiva Marco, entre otras cosas, condujeron a introducir nuevos principios en la Ley de Aguas de 2006, que contempla una mejor gestión de la demanda para los varios usos, incluso el abastecimiento de agua potable, la agricultura, y también las necesidades de los ecosistemas.

Sin embargo los elementos del diagnóstico y las prospectivas para 2015/2020 aún se delimitan mal y merecen investigaciones más avanzadas. Si es claro que las necesidades de agua potable aumentan, debido a la demografía (20%), y que las necesidades agrícolas podrían disminuir, políticas voluntaristas, destinadas a disminuir los consumos de agua, deben aún promoverse.

En el futuro, la política de gestión de la demanda pasará por la integración más fuerte de las políticas públicas en todas sus dimensiones, sobrepasando "un universo de acciones día al día, con la definición de objetivos compartidos y aceptados por todos los actores, incluso la sociedad civil, informados correctamente sobre las consecuencias de sus acciones.