Malta : Implementación de la DMA en una isla mediterránea, un Programa de Medidas para las aguas subterráneas maltesas

Un hermanamiento PHARE, sobre la definición del Programa de Medidas previsto por la Directiva Marco europea del Agua (DMA) entre el Ministerio francés de Ecología, Desarrollo y Ordenación Sostenibles (MEDOS) y la Autoridad de los Recursos de Malta (MRA, Malta Resources Authority), fue implementado entre enero y agosto de 2007 y manejado por la OIAgua, como operador del proyecto.

Fuertes desafíos para la gestión de las aguas subterráneas.
Históricamente, la población maltesa ha siempre enfrentado una relativa escasez del recurso de agua dulce, pero el aumento de las tomas de agua subterránea condujo a un equilibrio frágil entre la recarga y las tomas.

Si se desarrollaron algunas soluciones técnicas (desarrollo de plantas de desalinización), no permitieron suprimir la presión que se ejercía sobre las aguas subterráneas, debido al aumento de la población y también al desarrollo de las perforaciones ilegales.

Así la caracterización, llevada a cabo de conformidad con la DMA, clasificó 10 de las 16 Masas de Agua Subterráneas como corriendo el "riesgo de no alcanzar los objetivos cuantitativos en 2015".

Demostró un aumento significativo de las concentraciones en nitratos y cloruros, hasta valores sobrepasando 5 veces los límites relativos a la potabilidad. 15 de las 16 Masas de Agua se definieron así con el riesgo o el riesgo potencial de no alcanzar el Buen Estado Químico.

A estos desafíos se añaden necesidades importantes de control y gestión del recurso por las instituciones pero también de conocimiento sobre estos acuíferos así como de sensibilización del público a los asuntos relacionados con la gestión del agua.

La Directiva Marco impone a los Estados Miembros desarrollar un Programa de Medidas para alcanzar los objetivos medioambientales. El desarrollo de tal Programa, en colaboración con los expertos malteses, fue el objetivo primordial de este hermanamiento que movilizó a 12 expertos franceses procedentes de las Agencias de Agua (Artois-Picardía, Loira-Bretaña, Rin-Mosa y Sena-Normandía), del BRGM y de la OIAgua, en 32 misiones en total.

El Programa de Medidas, elaborado durante 6 meses de cooperación entre expertos franceses y malteses, permitió aportar respuestas a estos grandes desafíos, a través un planteamiento lógico y participativo. En una primera fase, consistió en revisar la evaluación del riesgo realizada en 2005 y en identificar los grandes desafíos de la gestión del agua.

Sobre esta base, se realizó una identificación de todas las medidas potenciales que podían ser tomadas y se agruparon en un catálogo de medidas las informaciones técnicas y económicas relativas a su descripción y a su aplicación.

Un análisis económico, que concierne a criterios coste-eficacia, se realizó a continuación para 3 escenarios diferentes y así permitió proponer una selección adaptada a la situación maltesa.

Finalmente, los trabajos trataron del análisis de las consecuencias financieras de este Programa de Medidas para los varios actores y usuarios del agua, como pedido por el artículo 9 de la Directiva Marco relativo a la recaudación de costes.

El desarrollo de tal programa en un período corto fue un gran desafió para los expertos malteses y franceses.

El enfoque participativo utilizado constituye un elemento importante para el éxito del proyecto: en efecto un "colegio" de los protagonistas, representando los distintos servicios del Estado o usuarios del agua (empresas, agricultura, etc.), se ha implicado a partir del comienzo del proyecto y después en 3 seminarios de restituciones en las etapas importantes y permitió tomar en cuenta las opiniones y observaciones sobre los trabajos.

Además, se organizaron encuentros sectoriales regulares entre los expertos franceses y malteses para proponer medidas pertinentes y adaptadas a las realidades maltesas.

Para completar las misiones en Malta, tres viajes de estudios a Francia permitieron a los responsables malteses intercambiar con sus homólogos franceses y europeos sus experiencias en la implementación de la DMA pero también descubrir ejemplos precisos de estructuras de gestión de las aguas subterráneas (Sindicatos de los acuíferos de Alsacia, Roussillon y del Astien).